Un usuario de INDAP se abre paso en el arte de reciclar madera y transformarla en un sinfín de elaboraciones.

Un giro de 180° fue el que dio a su vida Adolfo Estévez San Martín. De ser por más de 20 años funcionario de Metro y de trabajar en una organización cristiana estadounidense pasó a dedicarse a su verdadera pasión: la artesanía. El lugar escogido para este nuevo ciclo fue el sector de Pan de Azúcar, Coquimbo.

“Hago desde posavasos hasta camas, por lo general con madera reciclada”, puntualiza de inmediato Adolfo, más conocido como Tito Artesanías, nombre que lleva su emprendimiento. Su actual trabajo comenzó a gestarse el 2003, año en que “decidí partir de cero”, luego que se divorciara y que con su pareja de ese entonces y actual esposa optaran por buscar nuevos horizontes.

Tras vender su casa donde vivía en la comuna de El Monte (región Metropolitana) la primera opción era irse al sur, pero tras una visita a La Serena para acompañar a su padre fue él quien lo convenció de permanecer en dicha ciudad. “A mi pareja le encantó y decidimos quedarnos por un tiempo. En todo ese proceso teníamos que buscar un sustento y como tenía habilidades manuales y el interés, la artesanía surgió como una opción real. Antes la veía solo como un hobby”.

“Posteriormente el 2006 nos vinimos a Pan de Azúcar, al sector de Cerrillos, y encontramos la casa perfecta, una casa grande, de adobe y con toda una mística, porque yo creo que debe tener más de 100 años. La verdad es que estamos felices acá”, detalla el artesano, quien recuerda que en ese entonces necesitaba hacer una tarjeta de presentación para hacerse conocido “y junto a una sobrina empezamos a buscar nombres para ponerle a mi emprendimiento y al final nos quedamos con Tito.Artesanías, porque creemos que abarca todo lo que hago”.

Si bien el trabajo de Adolfo es variado, indica que su especialidad son los muebles rústicos que elabora según las necesidades de los clientes. “No trabajo la línea clásica o muebles de estilo. Eso no va conmigo… lo mío es reciclar la madera, ver en qué se puede transformar”, dice y agrega que “por ejemplo, hace poco hice una mesa en base a una ventana vieja. Esas cosas no se encuentran en el retail, lo que le da a mi labor algo especial, algo con historia. Quizá lo único complicado es, precisamente, conseguir madera vieja. Acá no es como en Santiago que uno va a una casa de demoliciones y la compra”.

PUEBLO ARTESANAL

Respecto a cómo ha sido esta aventura que lleva por más de 15 años, dice que el camino no ha estado exento de dificultades. Sin ir más lejos este invierno fue especialmente complejo, debido a que hubo menos pedidos en comparación con otros años.

No obstante, el emprendedor sostiene que recientemente se acreditó como usuario del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), lo que le ha permitido “contar con más espacios de comercialización, de hecho, ya he participado en ferias y me ido bien con las ventas y sobre todo me ha permitido seguir dando a conocer mi trabajo. Eso es un plus, y estoy muy agradecido de eso”.

Ahora el principal anhelo del artesano es establecer un pueblo artesanal que funcione de manera permanente en Pan de Azúcar, en el que confluyan artesanos profesionales y que eso permita atraer la mirada de los turistas. “Eso sería increíble, yo creo que le daría otra cara a Pan de Azúcar, lo posicionaría como un centro de la artesanía a nivel regional. Para eso junto a un amigo conformamos la Cooperativa Ruta 43 que servirá de punto de apoyo para ese proyecto”.

Respecto al trabajo que realiza el usuario de INDAP, el Director Regional (S) de la institución, José Sepúlveda, destaca que “vemos que don Adolfo tiene muchas ganas por seguir surgiendo, y nuestro rol como institución es darle las herramientas necesarias para que lo pueda conseguir. La artesanía es un rubro que como INDAP venimos apoyando desde hace un tiempo, porque entendemos que los artesanos son un componente importante de la ruralidad, porque realzan la cultura y las tradiciones del lugar donde viven”.

Por su parte, el Seremi de Agricultura, Rodrigo Órdenes, manifiesta que “es destacable lo que hace don Adolfo. Su ingenio, talento y las ganas que tiene por crecer en el rubro de la artesanía es digno de ser reconocido. Tal como nos lo han mandatado el Presidente Sebastián Piñera y la Intendenta Lucía Pinto como Ministerio de Agricultura, a través del INDAP, queremos que los pequeños productores tengan más opciones de comercialización, por eso vamos a seguir apoyando este tipo de emprendimientos en diferentes instancias, para que puedan dar a conocer su trabajo y que eso les signifique mayores ingresos”.

Quienes deseen contactarse con Adolfo Estévez San Martín lo pueden hacer al número celular +56 9 83327920 o al correo electrónico tito.artesanias@gmail.com.

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