La nueva Ley de Inclusión que trae consigo la no selección, va a significar que las instituciones educativas concentren su foco en el ámbito de la convivencia escolar, lo cual ha sido catalogado como una dimensión en deuda que involucra a todos los actores de la sociedad.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), reveló en su último estudio publicado en mayo del 2017, que Chile es uno de los países de Latinoamérica más afectados en su rendimiento escolar, debido a la violencia en los espacios de aprendizaje y a la falta de convivencia pacífica, lo cual disminuye 38 puntos promedio el rendimiento de sus estudiantes.

En la búsqueda de mejoras a este escenario es que la Corporación Excelencia Educativa para Chile implanta una nueva experiencia dentro del programa Cuerpo y Alma, que cuenta con un sello lúdico y atractivo para los estudiantes, quienes durante el año escolar vivirán diferentes experiencias cuyo fin es la sana convivencia en el espacio de aprendizaje y su propio entorno, mediante encuentros armoniosos que promueven valores positivos como la amistad y cooperación en los miembros de la comunidad.

Para Andrea Fernández Cerda, Coordinadora de Educación en Excelencia Educativa para Chile, “la convivencia escolar involucra necesariamente a toda la comunidad educativa, empezando por la familia, siguiendo por los docentes, los directivos de los colegios y la comunidad estudiantil”. Explica que dentro de este marco “hay un protagonismo de todos los roles de la sociedad para que la convivencia no sea solo un concepto, sino que sea una vivencia real y que se pueda instaurar culturalmente sobre valores positivos”.

“De esta manera se rompe el hielo para que ellos puedan generar instancias de convivencia, esto siempre sobre la base del juego cooperativo y actividades que ayuden a provocar la reflexión y el aprendizaje sobre cómo una persona debe conducirse en la convivencia diaria, con su entorno y consigo mismo. Nosotros como adultos debemos entregar las herramientas para que los niños y adolescentes sean personas íntegras y con valores potentes en su fase de desarrollo hacia la vida adulta”, fundamentó la coordinadora Fernández.

“UNA DEUDA QUE SALDAR”
Diversos estudios han concluido que la violencia, del tipo que sea, vulnera la calidad de la educación, debido a discriminaciones estereotipadas por situación socio-económica, migraciones, trabajo infantil, etnia y lugar de residencia (urbana o rural), entre otros.

Es decir, un problema que involucra el desarrollo de una sociedad. “Hay una deuda que saldar, ya que lo que se vive dentro en una escuela, siempre es el reflejo de cómo nos conducimos en sociedad y de los moldes que hemos tenido de crianza, por lo cual hay que reconocer que el concepto de violencia en sus distintas formas e intensidades, se manifiesta fuertemente en la última década dentro de los establecimientos educativos. Sin embargo, también se manifiesta afuera y eso es cada día mayor”, profundizó Andrea Fernández.

En éste desafío Excelencia Educativa para Chile, ayudará a generar ambientes pacíficos en la comunidad escolar, llevando juegos grupales entretenidos en cada una de las etapas, tales como; los colores de la amistad, compartiendo con alegría, conectando emociones y conviviendo y cantando.

“Para Excelencia Educativa para Chile la convivencia escolar es una de las líneas de acción más relevantes que queremos desarrollar en los colegios, siguiendo la misión que tenemos como corporación”, resaltó la Coordinadora de Educación de dicha ONG.

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