Cada 6 de abril se conmemora el Día Internacional de la Actividad Física, aspecto que cobra un valor especial en el contexto de confinamiento de una cuarentena. Si bien la alimentación es crucial para mantener un peso saludable, la actividad física cumple lo suyo, diferenciándose del ejercicio físico.

En medio de la generalizada cuarentena voluntaria por esta emergencia sanitaria, hoy 6 de abril se conmemora el Día Internacional de la Actividad Física. Si bien no muchos pueden ejercitarse propiamente tal, sí pueden mantenerse activos físicamente con actividades domésticas y recreativas en casa, y así contribuir a la salud. Mauricio Ríos, docente de la carrera de Nutrición y Dietética de la Pontificia Universidad Católica, entrega algunas recomendaciones a modo de factor protector de nuestra salud.

La inactividad física es uno de los principales factores de riesgo de mortalidad a nivel mundial, según antecedentes reportados por la OMS, se relaciona con el desarrollo de enfermedades no transmisibles como enfermedades cardiovasculares, cáncer y diabetes. A nivel mundial uno de cada cuatro adultos no tiene un nivel de actividad física normal, sabemos que la ausencia de actividad física genera un impacto en nuestro sistema musculo-esquelético, además de contribuir a un menor gasto energético, este último es responsable en conjunto con una alta ingesta calórica y una alimentación poco saludable, de los niveles de sobrepeso y obesidad en nuestra población.

La OMS define la actividad física como cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos, con el consiguiente consumo de energía. Ello incluye las actividades realizadas al trabajar, jugar y viajar, las tareas domésticas y las actividades recreativas.

La actividad física no debería ser confundida con el término “ejercicio”, este último tiene ciertas características como ser planificado, estructurado, repetitivo y responde a un objetivo que se relacionan con los componentes del estado físico (resistencia, velocidad, flexibilidad, fuerza), estos componentes pueden estar afectados si mantenemos una condición de sedentarios.

ALGUNAS RECOMENDACIONES

Las recomendaciones generales de actividad física apuntan a mantenerse en movimiento, de esta forma de estamos otorgando señales constantes a nuestro sistema musculo-esquelético. Estas señales son importantes para mantener un gasto energético y el metabolismo celular.

Para niños y adolescentes de 5 a 17 años de edad:

  • Practicar al menos 60 minutos diarios de actividad física moderada o intensa.
  • Duraciones superiores a los 60 minutos de actividad física procuran aún mayores beneficios para la salud.
  • Ello debe incluir actividades que fortalezcan los músculos y huesos, por lo menos tres veces a la semana.

Para adultos sobre 18 años hasta los 64 años:

  • Practicar al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada, o al menos 75 minutos semanales de actividad física intensa, o una combinación equivalente entre actividad moderada e intensa.
  • Para obtener mayores beneficios para la salud los adultos deben llegar a 300 minutos semanales de actividad física moderada, o su equivalente.
  • Conviene realizar las actividades de fortalecimiento muscular 2 o más días a la semana y de tal manera que se ejerciten grandes conjuntos musculares. Esto puede ser mediante ejercicios con nuestro propio peso corporal.

Para adultos de 65 o más años de edad:

  • Practicar al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada, o al menos 75 minutos semanales de actividad física intensa, o una combinación equivalente entre actividad moderada e intensa.
  • Para obtener mayores beneficios para la salud estas personas deben llegar a 300 minutos semanales de actividad física moderada, o su equivalente.
  • Las personas con problemas de movilidad deben practicar actividad física para mejorar su equilibrio y prevenir caídas por lo menos 3 días a la semana.
  • Conviene realizar las actividades de fortalecimiento muscular 2 o más días a la semana y de tal manera que se ejerciten grandes conjuntos musculares.

“La intensidad de las actividades depende de cada uno, del nivel de esfuerzo que se realice, recuerden que es necesario trabajar a exigencias seguras sobre todo en este periodo donde debemos evitar cualquier tipo de inconvenientes o accidentes”, comenta Mauricio Ríos.

SOBRE SUS BENEFICIOS

Beneficios de realizar actividad Física:

La actividad física regular, de intensidad moderada: como caminar, montar en bicicleta o hacer deporte, tiene considerables beneficios para la salud. En todas las edades, realizar algún tipo de actividad física es mejor que no realizar ninguna. Volviéndonos más activos a lo largo del día, podemos alcanzar fácilmente los niveles recomendados de actividad física.

Algunos de los beneficios a destacar:

  • mejora el estado muscular y cardiorrespiratorio;
  • mejora la salud ósea y funcional;
  • reduce el riesgo de hipertensión, cardiopatía coronaria, accidente cerebrovascular, diabetes, diferentes tipos de cáncer (como el cáncer de mama y el de colon) y depresión;
  • reduce el riesgo de caídas y de fracturas vertebrales o de cadera; y
  • es fundamental para el equilibrio energético y el control de peso.

Recuerda entonces mantener tu actividad física diaria de forma simple, segura e intenta seguir una alimentación balanceada que permita entregar los nutrientes que tu cuerpo necesita y favoreciendo entonces la prevención de las enfermedades no transmisibles.

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