El 80% de las muertes producidas por este tipo de patologías se pueden evitar manteniendo un estilo de vida saludable. En Chile una persona fallece a cada hora producto de un infarto.

Septiembre nos puso de manifiesto que pasamos satisfactoriamente agosto, mes del corazón que una vez más nos recordó que las enfermedades cardiovasculares tienen graves consecuencias para la salud, que pueden llevar incluso a la muerte y se pueden prevenir con una simple y cotidiana acción: desayunar como corresponde. Sí, según los especialistas, consumir un 25% de las calorías que cada persona debiera ingerir al día, durante su primera comida, reduce las probabilidades de desarrollar una afección al sistema circulatorio.

“El desayuno se ha transformado en una instancia importante en la prevención cardiovascular y eso es un llamado de atención porque habitualmente lo tenemos como una comida secundaria u olvidada, por la prisa o ritmo de vida. Aquellas personas que tienen un escaso consumo calórico en el desayuno y hacen una distribución de las calorías mayoritariamente en el almuerzo o la cena, tienen mayor riesgo cardiovascular”, explicó el doctor Carlos Echeverría, cardiólogo del Hospital de La Serena, recinto asistencial donde se atienden los pacientes de mayor gravedad en esta especialidad.

En tanto, Paula Prieto, nutricionista del establecimiento serenense, indicó que el desayuno “es una comida muy importante porque nos otorga la energía que necesitamos para comenzar el día, por ello la ingesta calórica debiera asegurarse en este horario. Si yo me lo salto, probablemente llegaré al almuerzo o a la tarde con mucho apetito y voy a preferir alimentos de mala calidad y perjudiciales para la salud, alterando mi reloj biológico, con negativas consecuencias para el cuerpo”.

Las patologías al sistema circulatorio son la principal causa de muerte en la Región de Coquimbo, Chile y el mundo. El infarto agudo al miocardio y el ataque cerebro vascular son las afecciones coronarias que más muertes provocan en el país, siendo más frecuentes en hombres y más letales en mujeres.

“El factor hormonal de la mujer la protege hasta antes de la menopausia, después de ello aumenta el riesgo. En las mujeres jóvenes que fuman y además toman anticonceptivos orales, se agrega un factor de riesgo, porque éstos son procoagulantes y favorecen las trombosis. A su vez, el cigarrillo estrecha las arterias, lo que hace que la sangre se coagule más fácilmente y se tapen”, señaló Susana Rivera, enfermera supervisora de la Unidad Coronaria del Hospital de La Serena.

La proyección hacia el futuro no es muy alentadora porque la Organización Mundial de la Salud estimada que de aquí al año 2030, unas 23 millones de personas morirán en el mundo por enfermedades cardiovasculares, como diabetes, hipertensión y colesterol alto, entre otras. Además, en el territorio nacional el 70% de la población mayor de 15 años es obesa y el 30% de los niños presenta esta condición, lo que representa un factor de riesgo fundamental para la aparición de estas afecciones.

La buena noticia es que hoy en día el 80% de los decesos producidos por estas patologías pueden evitarse, cambiando hábitos y manteniendo un estilo de vida saludable. “Estudios recientes han demostrado que la genética determina un porcentaje muy ínfimo del riesgo cardiovascular. Sin embargo, depende mucho del estilo de vida que tenga la persona, principalmente los hábitos relacionados con el aspecto nutricional e incluso, la manera en cómo nosotros distribuimos el ingreso calórico a nuestro organismo”, sostuvo el doctor Echeverría.

Realizar actividad física vigorosa y constantemente, evitar el alcohol, el cigarrillo y la sal, hidratarse bien y mantener una alimentación sana son las claves para realizar el cambio que el músculo más importante de nuestro organismo necesita.

“La dieta que hay promover es aquella que tiene un porcentaje importante de las proteínas como carnes blancas o pescados – que en Chile hay mucho y se consume poco – aceite de origen vegetal en cantidad moderada y una cantidad importante de frutas, granos, cereales, legumbres y frutos secos en forma moderada”, señaló el cardiólogo.

¿Cómo es el desayuno que debiera tomar?

Según la nutricionista Paula Prieto, la idea es siempre preferir alimentos saludables a la hora del desayuno, tales como “lácteos, proteínas como el huevo, consumir algún tipo de cereal como pan integral, galletas integrales o avena y frutas, que son alimentos ricos en fibras y nos ayudan a reducir los niveles de azúcar en la sangre, disminuyen el colesterol y bajan la tensión arterial, previniendo las enfermedades cardiovasculares. Por eso, es tan importante que los alimentos sean de buena calidad y sanos. También se puede consumir té o café con moderación, no muy cargados y ojalá con endulzantes”.

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