Del 1 al 7 de agosto se celebra a nivel mundial la semana de la Lactancia Materna, cuyo objetivo es fomentar la lactancia natural y a libre demanda en el vínculo madre – hijo.

La lactancia materna es la mejor forma de entregar al recién nacido los nutrientes que necesita, siendo la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) entregar lactancia materna de forma exclusiva durante los primeros seis meses de vida y desde entonces extenderla lo más posible complementándola con alimentación y finalizándola con el destete respetuoso.

En Chile, al año 2015 la prevalencia de lactancia materna exclusiva en lactantes menores de seis meses alcanzaba un 51%, dejando en claro la necesidad de acciones que fomenten esta práctica. Muchas veces las madres dejan de dar pecho a sus hijos porque “no les sale más leche” o porque son “poco productoras de leche”, siendo que todas las madres son capaces de producir leche y alimentar a sus bebes siempre y cuando tengan buen acople y realicen una buena técnica. Es por esto que se debe identificar en los primeros controles de la díada aquellas madres que se acomplejan por esto.

La lactancia materna debe ser exclusiva hasta el sexto de vida sin la incorporación de agua u otra fórmula ya que ésta contiene todos los nutrientes que un lactante necesita hasta entonces (calorías, proteínas, lípidos, vitaminas y minerales) y esta va variando según los requerimientos del menor, en un comienzo, permite el fortalecimiento del sistema inmune entregando IgA, lactoferrina, leucocitos y altas concentraciones de proteínas.

La frecuencia de entrega de leche, debe ser exclusivamente establecida por el lactante, es por eso que se le llama Lactancia materna a libre demanda. Nunca se debe poner horario y se debe entregar las veces que sea necesaria por el menor, ya que de esta forma estaremos asegurando una adecuada nutrición en él. Esta puede ser entregada directamente desde el pecho de la madre, o por otro método (sonda, mamadera) con la misma leche extraída de la madre. Además, la lactancia materna a libre demanda disminuye el riesgo de complicaciones (por ej.: mastitis) y asegura la producción constante de leche, ya que a mayor estimulo en el pecho de la madre, producirá más leche y con más facilidad.

Al sexto mes, las demandas nutricionales del lactante varían, y es por esto que la lactancia natural se debe complementar con alimentos sólidos tipo papilla o método baby led weaning (BLW). Pero aún así la lactancia materna brinda beneficios a corto y a largo plazo, tanto al niño(a) como a la madre y siendo la mejor opción de leche para él.

Varios estudios sugieren que los niños alimentados con lactancia materna durante varios años de su infancia son menos propensos a desarrollar obesidad y que la duración de la lactancia materna ha sido asociada también con mayor inteligencia. Para la madre, la lactancia materna reduce el riesgo de hemorragia postparto, y se asocia a menor riesgo de cáncer de mama y de ovario, fracturas por osteoporosis y enfermedades cardiovasculares. Y además tiene beneficios en el costo económico y sustentabilidad económica familiar.

Es por esto que se recomienda un destete respetuoso, es decir el infante decide cuando no quiere tomar más leche del pecho de su madre.

Francisca Torrealba Silva
Interna de Nutrición y Dietética UCN

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